DEL CONTRATO INFORMÁTICO A LA FIRMA ELECTRÓNICA DEL ABOGADO

Un contrato informático es un concepto jurídico claramente indeterminado, su ambigüedad viene determinada por el contenido del mismo ya que puede entenderse tanto la prestación de un servicio informático, es decir, pactos cuyo objeto sea un bien o servicio informático, hasta incluir en un sentido mucho más formalista todos aquellos contratos que se perfeccionan por vía informática.

La Ley permite que se contrate electrónicamente cualquier tipo de negocio jurídico mientras que el mismo sea lícito a no ser que, se requiera de alguna forma concreta para la celebración del mismo por tratarse de un bien o servicio que sea incompatible con los sistemas telemáticos, como son aquellos que necesitan ineludiblemente de la firma de un notario al ser formalizados en escritura pública.

El principal problema que tienen los contratos electrónicos en la actualidad es el de la prestación del consentimiento, lo cual pasa necesariamente por la firma electrónica.

En caso de litigio los Juzgados entre particulares solicitarán que se demuestre la autenticidad de la firma para consolidar la eficacia del contrato.

A través de la firma electrónica que puede considerarse equivalente a la realizada de puño y letra, se acepta un mensaje electrónico a través de cualquier medio electrónico válido.

contrato_abogado

Los contratos electrónicos según la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, son aquellos pactos celebrados sin la presencia personal de las partes en las que se presta el consentimiento en origen y en destino por medio de equipos electrónicos, transmitidos por medios de cables, radio, medios ópticos o cualquier otro sistema electromagnético.

La principal característica de éstos es que son que son contratos a distancia, concluidos a través de redes telemáticas y cuya oferta y aceptación se realiza por estos medios.

Los requisitos básicos para la existencia de un contrato electrónico son los mismos que para uno civil o mercantil cuales son el consentimiento, objeto, causa y forma.

Según la Ley de Servicio de la Sociedad de Información los contratos electrónicos producen los mismos efectos que los ordinarios formalizados en papel siempre que conste el consentimiento y los demás requisitos necesarios para su validez.

FIRMA ELECTRÓNICA

Dada la complejidad de este tipo de pactos se requerirá para su elaboración no solamente sólidos conocimientos jurídicos sino también informáticos por lo que su redacción será habitualmente encomendada a abogados muy especializados que tengan saber del incipiente derecho informático.

Sin embargo, la firma electrónica podrá ser utilizada por todo tipo de abogados, como nos cometan desde A&A Abogados, los cuales podrán vincular a sus clientes siempre que actúen en nombre de éstos por tener un apoderamiento válido y legal que así lo justifique.

Para que sea válida la firma electrónica será necesario siempre un código secreto o de ingreso compuesto por una combinación de números y letras que solamente son conocidas por el dueño del documento, existiendo métodos muchos más avanzados como son los biométricos que identifican a la persona a través de las manos, ojos, huellas digitales o voz.

contrato_firma

En el perfeccionamiento del cifrado de mensajes se llega al concepto de lo que se conoce como criptografía.

Según la Ley 59/2003 reguladora de la Firma electrónica esta puede definirse como un conjunto de datos consignados de forma electrónica que vienen asociadas a otros y que sirven para la identificación del firmante.

Los datos anexos o asociados tienen una referencia lógica con los datos del firmante y se utilizan como base de la autentificación de la firma.

Sin embargo, no podemos confundir a firma electrónica con la llamada firma digital que viene a consistir en un mecanismo criptográfico que permite al que recibe el mensaje determinar y confirmar quién lo ha originado y que el texto no ha sido alterado por el que creó y firmó el mensaje original.

La firma digital está basada en dos elementos, la integridad del texto, su no alteración y la demostración del origen o autentificación del mensaje original.

La firma digital puede considerarse como un instrumento que detecta la falsificación y manipulación del contenido y para garantizar la seguridad de las firmas digitales es necesario que éstas sean únicas, no falsificables, verificables y viables.

Está fundamentada en el núcleo básico de estos esquemas que combinados con un determinado algoritmo permiten que la clave secreta pueda ser cambiado con seguridad y frecuentemente mientras que la clave pública continua estable y permanente.

En España la Ley 59/2003 de firma electrónica define tres tipos de la misma que son la electrónica, la electrónica avanzada y la electrónica reconocida. Esta última está basada en un certificado reconocido y generado mediante un dispositivo seguro de creación de la firma.

LA FIRMA ELECTRÓNICA DEL ABOGADO

Según la Autoridad de la Certificación de la Abogacía un mensaje firmado digitalmente con este sistema demuestra que el destinatario y no un impostor ha firmado el contenido del mensaje y que este no ha sido alterado o modificado durante el envío.

La firma electrónica del abogado presenta determinados beneficios frente a la firma manuscrita dotándole de mayor seguridad puesto que se impide la suplantación del firmante o la manipulación del documento emitido siendo el archivo digital mucho más rápidamente localizable, más económico que el físico permitiendo que la firma en PDF añada datos relativos al contexto de la firma que garantiza su autenticidad.

La firma electrónica del abogado permite a éstos la realización de determinados trámites ante las Administraciones Públicas con absoluta eficacia y seguridad jurídica, análogos a los de la firma manuscrita utilizada en el entorno jurídico más tradicional.

No sólo permitirá a los abogados la presentación de las declaraciones de impuestos propias del Letrado ante la Agencia Tributaria bien sea Renta, IVA o Patrimonio sino también las de sus clientes de forma segura y evitando desplazamientos físicos a la sede de la Agencia Tributaria.

El uso de la firma electrónica está cada vez más extendido, entró en vigor en el año 2009 y actualmente la Agencia Tributaria ha empezado a imponer la tramitación telemática para todo tipo de autoliquidaciones y liquidación anuales del IVA.

¿QUÉ OTROS TRÁMITES PUEDEN REALIZAR LOS ABOGADOS CON LA FIRMA ELECTRÓNICA?

La declaración de impuestos no es la única finalidad de la firma electrónica del abogado ya que mediante ésta se pueden solicitar otros documentos como pueden ser informes de la Seguridad Social sobre la vida laboral, informes del Catastro de Hacienda o acceder a los servicios de la red de Abogacía, comunicándose telemáticamente con los Juzgados sin necesidad de presentación del escrito de forma física y manual a través de la red Lexnet.

Sin perjuicio de otros que se vayan a desarrollar en el futuro más inmediato.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *