Los contratos comerciales entre empresas, tipos de contratos y necesidades

Del mismo modo que las empresas firman contratos con personas para que estas desarrollen determinadas tareas en la compañía, ya sea de manera interna, ya sea de manera externa, también las empresas firman contratos de carácter comercial entre sí con el fin de expandir y hacer crecer sus respectivos negocios.

 

Estos contratos pueden ir desde el simple arrendamiento de locales, y/o instalaciones, hasta grandes alianzas entre gigantes internacionales, pasando por el leasing de vehículos o contratos de franquiciado.

 

En numerosas ocasiones, estos contratos parten de una estrategia de externalización de procesos y/o servicios de la cual ambas salen beneficiadas: la empresa que contrata, porque reduce costes y elimina trámites burocráticos, entre otras ventajas; la empresa contratada, porque directamente incrementa su volumen de negocio.

 

Un buen ejemplo lo podemos encontrar en el sector del marketing y la publicidad. La inmensa mayoría de empresas contratan estos servicios de imagen corporativa, gestión de redes sociales, campañas publicitarias, etcétera a otras empresas especializadas en ello, principalmente agencias de publicidad.

 

Otro ejemplo lo encontramos en las firmas tecnológicas como Apple, Samsung, Lenovo, Microsoft, Xiaomi, HTC, Huawei, y un larguísimo etcétera que contratan con otras empresas la fabricación de los componentes de sus dispositivos (lentes para la cámara, baterías, procesadores, etcétera) así como el ensamblaje de los mismos e incluso su posterior transporte y distribución.

 

Son sólo dos ejemplo, pero los casos son realmente múltiples y variados. Como decíamos, todos estos contratos, evidentemente, reportan beneficios para ambas partes pues de lo contrario, simplemente, no se llegarían a firmar.

 

Dada la amplia variedad de posibilidades en estas relaciones de tipo comercial entre empresas, también existe una amplia tipología de contratos definidos básicamente por su finalidad. A continuación, veremos  algunos de esos contratos que protagonizan el mercado actual entre empresas.

 

  • Contrato para una alianza nacional o internacional entre empresas. Lo más habitual es un contrato empresarial según el cual dos compañías a nivel local, regional, nacional o internacional se alían con el fin de hacerse más fuertes en su sector.
  • Contrato para una empresa mixta  constituida en sociedad de capital, cuando dos empresas se asocian creando una tercera empresa de capital común cuyos detalles de participación y demás serán reflejados en dicho contrato.
  • Contrato para la venta comercial de productos, ya sea a nivel nacional o internacional, según el cual se establecen los derechos y obligaciones, reglamento general, sanciones por incumplimiento de contrato, etcétera.
  • Contrato para el suministro de productos a largo plazo, normalmente firmado entre un proveedor de productos manufacturados y un cliente cuando se prevén sucesivas transacciones durante un largo período de tiempo. Sería lo contrario al contrato de transacción única.
  • Acuerdo de fabricación. En este caso el cliente acuerda con un fabricante el diseño, fabricación y entrega de determinados productos que, posteriormente, el cliente integrará como productos propios finales.
  • Contrato para la distribución de productos manufacturados entre proveedor y distribuidor sin que el primera tenga por qué ser necesariamente el fabricante. Por ejemplo, los acuerdos de distribución firmados por Apple con empresas como K-Tuin, Fnac, etcétera.
  • Contrato para agencia comercial según el cual un agente comercial negocia la compra – venta de productos y/o servicios en representación de un tercero.
  • Contrato de prestación de servicios que detalla la forma y el momento o período en el que se prestarán determinados servicios, por ejemplo, de consultoría.

 

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Estos son algunos de los contratos que, con fines comerciales, pueden ser firmados entre empresas. Los detalles y condiciones de cada uno dependerán del acuerdo al que lleguen ambas partes por lo que cada contrato puede llegar a ser único.

Juntos a estos, existen otros muchos tipos de contratos entre empresas como por ejemplo:

 

  • Contrato para el almacenaje de mercancías.
  • Contrato para la utilización de material registrado.
  • Contrato de cesión o venta de patente.
  • Contrato de arrendamiento comercial.
  • Contrato de arrendamiento financiero o leasing (un alquiler con derecho a compra).
  • Contrato de franquicia.
  • Etcétera.

 

Aunque existe una tipología de contratos comerciales entre compañías, lo cierto es que encontraremos tantos contratos como intenciones y acuerdos tengan cada una de las partes.

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